Me crucé con Mona Lisa: la copia del Prado no es la única

Marta Vidán.
PAMPLONA.
A la Gioconda le ha salido una gemela: el Museo del Prado ha confirmado que la copia que posee la pintó un discípulo del maestro Da Vinci al mismo tiempo que la original. El genio nos regaló a Mona Lisa a principios del siglo XVI, pero la enigmática sonrisa se conserva siempre joven en la Salle des Etats del Louvre. Y no sólo en el museo parisino: a día de hoy, vayas donde vayas,  puedes encontrarte con Mona Lisa.

¿Te suena?
Puedes dar con la Gioconda cantando. La banda Panic! At the disco incluyó en su álbum Vices & Virtues (2011) la canción Ballad of Mona Lisa. El videoclip fue la carta de presentación del último trabajo del dúo estadounidense.

httpv://www.youtube.com/watch?v=gOgpdp3lP8M

Pero no han sido los primeros en cantarle a la Gioconda: ya en 1950 Nat King Cole triunfó con su Mona Lisa, donde le preguntaba si sonríe por “tentar a un amor” o para “esconder su corazón roto”.

httpv://www.youtube.com/watch?v=fxEmnxiUz8w

La Gioconda quiere ser actriz
Mona Lisa cuenta también con una amplia experiencia en el mundo de la actuación. El cuadro dio título a uno de los episodios de la primera temporada de Los Simson: El blues de la Mona Lisa (Moaning Lisa). El creador de la serie, Matt Groening, además, la recreó a su manera:

Julia Roberts viajó a los años cincuenta y se convirtió en una profesora de arte dispuesta a revolucionar a sus alumnas de la conservadora universidad de Wellesley en La sonrisa de Mona Lisa (Mona Lisa smile, 2003). “Ciao, Mona Lisa” es la forma de despedirse que utiliza con ella su compañero, el profesor italiano Bill Dunbar. En la película, además, aparece una versión abstracta de la obra, la de Jackson Pollock, que se ve en el siguiente fragmento:

httpv://youtu.be/sxjoGdj-7I0

En El Código Da Vinci (The Da Vinci Code, 2006), basada en el libro homónimo de Dan Brown, la Gioconda forma parte de un mensaje oculto en la obra del pintor.

Mona Lisa en otras paredes
Algunos publicistas han aprovechado su enigmática expresión para vender dentífrico. Por fin se ha despejado la incógnita: Mona Lisa está sonriendo, al menos para una conocida marca de pasta de dientes.

Y no han sido pocos los que se han atrevido con su propia versión de la Gioconda. La obra estrella de Da Vinci ha sido reinterpretada una y otra vez, con diferentes estilos y técnicas. El australiano Thomas Pavitt se armó de paciencia y dibujó la Mona Lisa a base de unir puntos (más de 6200) durante nueve horas.

También en Australia se propusieron recrear la obra maestra. Ocho personas se reunieron en Sydney para formar una particular Mona Lisa con 3604 tazas de café.

Fragmentos literarios: “Una partida de ajedrez”, de Stefan Zweig

Siempre he estado dispuesto a admitir en principio que un juego tan genial y peculiar ha de produicir sus héroes específicos, pero qué dificil, por no decir imposible, resulta imaginarse la vida de un hombre de inteligencia despierta para quien el mundo se reduce a la estrecha senda entre el blanco y el negro, de un hombre que no exige de la vida otros laureles que el mero ir y venir, avanzar y retroceder de treinta y dos figuritas, un hombre que considera ya una proeza haber descubierto una nueva apertura moviendo el caballo en vez del peón o que cree haberse reservado su mísero rincón de inmortalidad en los perdidos renglones de un libro de ajedrez; un hombre, un ser inteligente, que sin volverse loco dedica un día tras otro, durante diez, veinte, treinta, cuarenta años, la totalidad de su energía mental a la ridícula empresa de acorralar sobre un tablero de madera a un rey también de madera.

Abrir una puerta y aparecer en otra ciudad de Europa. Una original campaña de SNCF

Esta es la bonita campaña que ha lanzado la compañía francesa de ferrocarriles SNCF. Imagínate que vas andando por la plaza de tu ciudad y de pronto ves una puerta. No hay nada detrás, ni nada a los lados. De hecho, no se sostiene sobre nada. En un cartelito: BRUSELAS. Y al abrir la puerta… ¡en directo con otra ciudad del mundo!

¿El sistema? Al abrir la puerta, la gente se ha encontrado una pantalla que proyectaba imágenes a tamaño natural. Así, una webcam en todas las puertas instaladas en las principales ciudades de Europa conectaba las todas las puertas, y con ellas, la gente que las abría. Si lo que querían era mostrar la buena conexión entre ciudades europeas, lo han conseguido de la manera más bonita que podían. El vídeo merece la pena, donde gente de diferentes culturas, edades e idiomas se comunican sin ningún problema mediante el dibujo, la risa o el baile. A disfrutarlo.