“Crezco” en Vagón 293: llévate el libro de Ben Brooks editado por Blackie Books

La editorial Blackie Books nos manda un ejemplar de su libro Crezco, que el británico Ben Brooks (1992) escribió con tan solo 19 años, para que lo sorteemos entre los lectores de Vagón 293. ¿Quieres saber cómo llevártelo?

Paso 1
Lee el fragmento extraído del libro que te proponemos:

Cuando me despierto, hace frío y una densa luz amarilla inunda el salón. El televisor sigue encendido, se ve una mujer cansada que vende Tupperware. Recoloco el edredón que solo queda destapada la cabeza de Tenaya. Preparo té y empiezo a llenar la bañera.

Ben Brooks, Crezco

Paso 2
Saca una fotografía de algo que te inspire ese fragmento: imagen real, un dibujo, una frase que hayas escrito… Cualquier cosa sirve.

Paso 3
Compártela en Twitter o Instagram con el hashtag #CrezcoEnElVagon293

Paso 4

Solo te pedimos un requisito: seguirnos en Facebook y Twitter

Paso 5
Tienes hasta el día 29 de noviembre de 2013 a las 23.00

Paso 6
Las fotografías se publicarán como siempre en un artículo recopilatorio del concurso en el que anunciaremos el ganador del libro:

¡Anímate a participar!

Para gente que viaja

La historia iniciada en “La tercera persona” sigue en “No te vayas sin mí”, sus protagonistas, Claire y Jacob, van añadiendo momentos a su amor. Después de seis años trabajando juntos en la Universidad, en Nueva York, ella le escribió –desde el tren– una carta hablándole de lo que había sentido hacia él. Y él contestó.


En algunas novelas “pasan” cosas. El lector asiste, agotado, a un no parar de acontecimientos sin que quede muy claro dónde lleva tanta acción. En otras sucede al revés, y después de páginas y páginas de disección de sentimientos, uno llega al final preguntándose qué hizo el protagonista para merecer eso. Álvaro de la Rica consigue un equilibrio entre las cosas que “pasan”: los encuentros, los viajes, las horas de trabajo o de hospital, y la huella que dejan en sus protagonistas.

Eso no quiere decir que sea una novela fácil: además de los saltos en el tiempo y las referencias a otras literaturas, el autor juega con los cambios de voz narrativa. En unas ocasiones se sirve de una carta escrita desde el tren, otras veces es una ensoñación durante un paseo, o una conferencia, o hasta una entrevista a sí mismo. Con todo esto compone una historia compleja y verosímil, incluso cuando algunos personajes, por su manera de presentarse o de actuar, parecen salidos de un sueño. ¿Quién no ha vivido, en el mundo real, momentos que ni el guionista más creativo sería capaz de inventar?

Jacob y Claire se aman, pero no pueden estar juntos. O no deben. O tal vez sí, y no lo saben. O definitivamente no. “No te vayas sin mí” va de amor, de culpa, de deseo, de nostalgia, de necesidad, de gozo, … pero no tiene la última palabra sobre ninguno de estos asuntos. Para eso están los bienpensantes, los que nunca se equivocan, los que lo tienen todo claro porque nunca se meten en jardines sin desbrozar, ni se embarcan en viajes de destino incierto.

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No te vayas sin mí
Álvaro de la Rica
Ediciones Alfabia
Barcelona, 2014
Comprar

Ella va sobreviviendo, alimentada por un amor imposible, pero a fin de cuentas real. Unas veces es toda luz, y otras, toda fragilidad. Él sabe lo que debe hacer –es un tipo recto y razonable– pero ninguno de los caminos que se le abren anuncia un final feliz.

En su historia no falta pasión, porque ambos son inteligentes, y saben lo que vale un peine. Si hubieran sufrido menos, probablemente “No te vayas sin mí” sería una novela algo previsible, quizá bonita y poco más. Pero la mujer de Jacob atraviesa una enfermedad para la que nadie está preparado, y Claire se casó con la persona equivocada. En la vida real ocurren estas cosas. En las novelas, a veces, también.

Fragmentos literarios: “El bar de las grandes esperanzas”

Entendí que debemos mentirnos a nosotros mismos de vez en cuando, decirnos a nosotros mismos que somos capaces y fuertes, que la vida es buena y que el trabajo trae recompensas, y que después debemos intentar que nuestras mentiras se hagan realidad. Ésa es nuestra misión, nuestra salvación, y ese vínculo entre mentir e intentar era uno de los muchos regalos que me había hecho mi madre, la verdad que siempre asomaba bajo sus mentiras.

J.R. MoehringerEl bar de las grandes esperanzas

Fragmentos literarios: “La elegancia del erizo”, Muriel Barbery

A veces, sin embargo, la vida se nos antoja una comedia fantasma. Como sacados de un sueño, nos observamos actuar y, helados al constatar el gasto vital de energía que requiere el mantenimiento de nuestros requisitos primitivos, inquirimos estupefactos dónde ha quedado el Arte. Nuestro frenesí de muecas y miradas nos parece de pronto el colmo de la insignificancia, nuestro cálido nidito, fruto del endeudamiento de veinte años, una vana costumbre bárbara, y nuestra posición en la escala social, tan duramente alcanzada y tan eternamente precaria, de una zafia vanidad. En cuanto a nuestra descendencia, la contemplamos con una mirada nueva y horrorizada porque, sin el barniz del altruismo, el acto de reproducirse se nos antoja profundamente fuera de lugar. Sólo quedan los placeres sexuales; pero, arrastrados en la corriente de la miseria primigenia, vacilan ellos también, pues la gimnasia sin el amor no encuentra cabida en el marco de nuestras lecciones bien aprendidas.

La eternidad se nos escapa.

Tales días, en los que naufragan en el altar de nuestra naturaleza profunda todas las creencias románticas, políticas, intelectuales, metafísicas y morales que años de educación y de cultura han tratado de imprimir en nosotros, la sociedad, campo territorial agitado por grandes ondas jerárquicas, se sume en la nada del Sentido. Adiós a los pobres y a los ricos, a los pensadores, a los investigadores, a los dirigentes, a los esclavos, a los buenos y a los malos, a los creativos y a los concienzudos, a los sindicalistas y a los individualistas, a los progresistas y a los conservadores, ya no son sino homínidos primitivos cuyas muecas y sonrisas, gestos y adornos, lenguaje y códigos, inscritos en el mapa genético del primate medio, solo significan esto: representar su papel o morir.

Esos días uno necesita desesperadamente el Arte. Aspira con ardor a recuperar su ilusión espiritual, desea con pasión que algo lo salve de los destinos biológicos para que no se excluya de este mundo toda poesía y toda grandeza.

Entonces uno toma una taza de té o ve una película de Ozu, para retraerse de las lidias y las batallas que son los usos y costumbres reservados de nuestra especie dominadora, para imprimir a este patético teatro la marca del Arte y sus más grandes obras.

 

Fragmentos literarios: Ray Loriga, “Tokio ya no nos quiere”

–¿Sabes lo que más me asusta?

No debe saberlo porque no dice nada.

–Tu miedo. Y el entusiasmo detrás de tu miedo.

–Es curioso porque a mí es tu falta de miedo lo que más me asusta.

–Tengo tanto miedo como el que más miedo tiene. Aunque supongo que es un miedo distinto.

–No hay un miedo distinto. Siempre es el mismo miedo.

– No exactamente.

– ¿No exactamente?

–No exactamente. Tu miedo empieza cuando despegan los aviones y el mío cuando los aviones aterrizan.

Ray LorigaTokio ya no nos quiere

Fragmentos literarios: Richard Yates, “Once tipos de soledad”

– ¿Entiende por qué escribir una historia es también construir algo? ¿Como construir una casa? […] Me refiero a que una casa debe tener un techo, pero usted estará en problemas si construye el techo primer, ¿verdad? Antes de construir el techo, tiene que construir sus paredes. Antes de construir las paredes, tiene que preparar sus cimientos, y me refiero a ir bien hasta el fondo. Antes de preparar los cimientos, tiene que demoler y cavar usted mismo el tipo correcto de pozo en el suelo. ¿Tengo razón? […]
– Muy bien, suponiendo que se construya una casa como esa, ¿entonces qué? ¿Cuál es la primera pregunta que tiene que hacerse sobre ella una vez que esté hecha? […]
– ¿Dónde están las ventanas? -preguntó abriendo las manos-. Esa es la cuestión. ¿De dónde viene la luz? Porque, ¿entiende lo que digo sobre la luz entrando, Bob? Me refiero a la… la filosofía de su historia, a su verdad, al…
– Su iluminación, digamos -dije, y renunció a tantear en busca del tercer sustantivo con chasquido sonoro y feliz de los dedos.
– Eso es, Bob. Lo entendió.

Fragmentos literarios: La nostalgia de un lugar, por Enrique Vila-Matas

No todo el mundo sabe que a Veracruz y a sus playas lejanas no pienso en la vida nunca volver. Fui feliz allí, el mes pasado, en noche de luna llena, en Los Portales, ni antes ni después de esa noche, en el último mes de julio de mi juventud. Pero no pienso en la vida nunca volver, pues sé muy bien que la nostalgia de un lugar sólo enriquece mientras se conserva como nostalgia, pero su recuperación significa la muerte.

Ideas para tu piso: Llena tu habitación de luces

Las navidades han pasado, lo sabemos. Pero se nos ha ocurrido que mejor no tires las luces que compraste para el árbol, porque puedes darle uso durante el resto del año y convertir tu habitación en un sitio más especial.

Una de las claves para decorar tu habitación está en la iluminación. La temperatura de la luz, el color, debe estar controlado a tu gusto, pues es el que crea los ambientes en los espacios. No es lo mismo tener una lámpara en la que la bombilla ilumina directamente que otra que filtre la luz con un cristal blanco o una tela. Tú eliges.

¡Muy barato! Recuerda que el precio de estas luces es bajísimo. Puedes encontrarlas en bazares chinos por 80 céntimos euros la tira entera.

Las bombillas de navidad, en concreto (y por eso las traemos), son complementarias. No pueden ser las únicas que iluminen tu habitación (por ejemplo, no son para estudiar). Pero sí puedes utilizarlas por la noche, para leer o estar en el ordenador. Creará un clima tranquilo, con luz baja y blanca, ideal para relajarte. Aquí van unas cuantas ideas:

1
Quedan muy bien decorando la pared. En el ejemplo podemos observar cómo la decoradora utilizó las luces para colgar unas fotografías sin marco sujetadas con una pinzar de colgar la ropa. O, también, con un poco de blue-tack te puede quedar muy bien como cabecera de cama.

2
Como cabecera de la cama. Puedes poner algunas enrolladas en la cabecera, pero si no tienes (muchas de las camas modernas no la traen) puedes hacer una cortina de luces desde el techo hasta la cama (como en la imagen de ejemplo). Además, pueden servirte como luz auxiliar de lectura sin tener que poner la general al descansar por la noche.

3
Que caigan desde el techo. Si las colocas desde el techo, conseguiras que caigan (apoyadas en la pared o colgando en la habitación). Mejor quedará si no tapas el cable que las une y, si además, las pones irregularmente, de manera desordenada. Parecerá más espontáneo y poco regular. Más natural, que es al final el objetivo de estas luces.

4
Para enmarcar una ventana. Tanto de día como de noche queda genial. Normalmente las marcos de madera que vienen con las ventanas no resaltan. Colocando las luces consigues contrastar más el espacio interior y el exterior, a modo de cuadro en la pared.

5
Rodeando espejos y objetos. Aunque sea como simple decoración (sin tener como objetivo la utilidad de la luz para iluminar) también funciona la idea. Espejos, armarios, cuadros… lo que se te ocurra.

Temas de Bob Dylan versionados con dignidad

Este es un post prescindible: ¿quién necesita escuchar versiones de Bob Dylan pudiendo escuchar a Bob Dylan directamente? Partiendo de esta premisa, nos atrevemos a seleccionar seis temas de Dylan cantados por otros artistas que tienen un pase, aunque sea desde un punto de vista sentimental.

1º Simple Twist of Fate/Un simple giro del destino (Nacho Vegas)
Que Bob Dylan sea uno de tus referentes no es algo original. Tampoco asegura que cantes ni compongas como él. Sin embargo, tiene su encanto escuchar un tema del maestro adaptado libremente al castellano por un admirador ibérico, como es Nacho Vegas. Además, cuando la chica de la canción “nació en Gijón” es más fácil sentirse identificado.

httpvh://www.youtube.com/watch?v=ZkECLuuRwTg

 

2º Knockin’ on Heaven’s Door (Guns N’ Roses)
Bono, de U2, definió a Dylan como un “William Shakespeare en camisa de lunares”, y no iba desencaminado, al menos en el sentido de que sus canciones se han convertido en clásicos atemporales. Este hecho explica que una canción compuesta en 1973 fuese recuperada en 1991 por un grupo de hard rock sin que el resultado chirriase en absoluto.

httpvh://www.youtube.com/watch?v=gGKiQQB2QmI

 

3º Mr. Tambourine Man (The Byrds)
Mr. Tambourine Man fue número uno en las listas de ventas desde el momento de su aparición y se convirtió en el primer éxito de masas de un tema de folk rock. Con una particularidad, fueron The Byrds los que la llevaron a lo más alto. La razón es muy sencilla: si bien Dylan compuso la canción en el 63, no fue hasta 1965 cuando el tema se editó como single… interpretado por The Byrds. Por eso la interpretación de ese grupo es algo más que una versión.

httpvh://www.youtube.com/watch?v=QO_vyhAI1cE

 

4º Like a Rolling Stone (The Rolling Stones)
Considerada la mejor canción de Dylan por la revista, efectivamente, “Rolling Stone”, fue versionada por Jagger y compañía. Vale la pena escuchar a una banda mítica tocar uno de los temas más influyentes de Bob Dylan.

httpvh://www.youtube.com/watch?v=m4ollsKu1Ak

 

5º Just Like a Woman (Nina Simone)
La canción que Dylan dedicó a la musa de Andy Warhol, Edie Sedgwick, fue versionada entre otros grandes por Van Morrison, Rod Stewart o Joe Cocker. Nos quedamos con la versión más soul, la de la cantante afroamericana Nina Simone.

httpvh://www.youtube.com/watch?v=pOmqNuH3Y5s

 

6º Forever Young (Eddie Vedder de Pearl Jam)
Tener un hijo cambia a la persona. Es un tópico, pero el hecho es que, tras vivir esa experiencia, muchos artistas tienen necesidad de crear. Rudyard Kipling escribió un poema a su hijo y Dylan, tras tener el suyo, escribió esta canción que otro cantante que es también padre, Eddie Vedder, de Pearl Jam, interpretó así:

httpvh://www.youtube.com/watch?v=-oNkSVEYP40