Curators: Entartete Kunst, una exposición comisariada por los nazis

Habían sido unos años de explosión: Kandinsky, Franz Marc, la  Bauhaus…, hasta que el poder nazi llegó y decidió acabar con aquel sueño de modernidad y progreso,  y también con el arte. Era el año 1937 y con la muestra “Entartete Kunst” el nuevo poder en Alemania decidió atemorizar,  ridiculizar y de paso intentar borrar de la historia todas aquellas obras incómodas. Fue imposible eliminarlas y hoy nos resultan un valioso documento de aquello que tanto molestaba al nazismo: la libertad y la creatividad.

Sucedió rápido, y podríamos decir que nadie esperaba todo lo que pasó. El auge del régimen nazi se extendió y una vez en el poder comprendió que el Arte, que había tenido una gran importancia en la sociedad durante la República de Weimar, era un canal más de propaganda.

Solo había que realizar una correcta interpretación, y fue la que decidieron plantear en 1937 en Munich mediante dos exposiciones: Gran Exposición de Arte Alemán y Arte Degenerado. Cada una en un espacio, cada una con un mensaje; si bien la primera pretendía enaltecer el patriotismo alemán presentando obras de contenido heroico y puro, fue la segunda muestra -Arte Degenerado- la que pasó a la posteridad: obras de Klee, Chagall, Grosz, Hofer, Modigliani,  Monet, Manet, Renoir… En una misma galería y con una doble finalidad: ser vendidas para aportar algún extra a las arcas del estado alemán, o acabar ardiendo. Y, de paso, mientras fueran exhibidas, adoctrinarían a la población sobre lo que era el arte pervertido: cuerpos reducidos a expresiones geométricas, experimentaciones con el color y el uso del pincel y demás formas de creatividad que desde finales de 1910 habían empezado a explotar.

Algunas instantáneas del público de la exposición en 1937

La llamada muestra de la perversión se inauguró el 19 de Julio de 1937 y se hallaba bajo la dirección de la Cámara de Cultura del Reich. Además, fue supervisada y visitada por uno de los responsables más directos: Joseph Goebbels, ministro de Propaganda del régimen nazi. En total, se reunieron unas 650 obras, entre pintura, escultura y algunos libros.

Klee, Chagall, Grosz, Hofer, Modigliani,  Monet, Manet, Renoir… En una misma galería y con una doble finalidad: ser vendidas para aportar algún extra a las arcas del estado alemán, o acabar ardiendo.

La exposición realizada en 1937 no fue la única con este propósito: ya con anterioridad se habían celebrado otras menores, con la misma intención de mostrar arte inmoral y de ridiculizar a los creadores. En Núremberg, en 1934, Hitler ya ataca al arte  “degenerado” y al mismo tiempo en Stuttgart se organiza una muestra de arte a modo de parodia.

Una de las obras que más revuelo causó de Franz Marc, pintor alemán representante del expresionismo. Murió en una acción de guerra durante la Primera Guerra Mundial.

El ataque hacia el sector intelectual y artístico cada vez es más violento y peligroso, hasta el punto de que en 1937, las autoridades nazis confiscan a Kirchner 639 obras, de las cuales 32 se incluirán en la exposición. La presión nazi afecta tanto al artista que al año siguiente se suicidó, en su exilio suizo.

Kirchner se suicidó, otros fueron asesinados y muchos se marcharon lejos del país. Por suerte, la Historia y los hombres avanzaron y hoy podemos recordarles en muchos museos donde sus obras cuelgan como testigos de aquellos oscuros días. 

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